El Arte de Amar la Forma y el Color en la Fotografía

Vidriera Nº1

Cada cierto tiempo vuelvo a este lugar.

Esta vidriera es uno de los lugares mas misteriosos que he visto en Miami.

Nunca entro a esta tienda, he preferido sostener el misterio de la luz y la forma de cada objeto que exhiben, imaginando historias, que también me resultan misteriosas.

Cada cierto tiempo vuelvo a esta vidriera y miró. Mirar es el inicio de cada aventura visual en mi vida, pero mirar no es ver.

Ver es un acto voluntario. Ver es crear. Ver es compartir y amar.

Una fotografía de Nilo Julián González Preval – Artista Multidisciplinario Fotografía Digital Manipulada 2015 – 2016.

Palma Nº1

Alguien de todas las personas que han participado en el gran desarrollo urbanístico, constructivo y arquitectónico de Miami, una ciudad de las mas jóvenes del mundo, ha tenido que pensar, en las miles de pequeñas áreas verdes que forman el intrincado paisaje urbano de las diferentes ciudades, forman lo que llaman el gran Miami.

A esa persona, a esas personas debemos de darle gracias y yo pienso en ella o en ellas cada día, porque nunca en mi vida había visto casi todas las palmas del mundo en un solo, lugar y también ordenadas….en el espacio vital humano.

Una fotografía de Nilo Julián González Preval – Artista Multidisciplinario – Fotografía Digital Manipulada, Junio 2021

La Palma de la India

Cuando descubres el significado de la palabra educación y la comprendes, es decir te comprometes con ella, muchas otras palabras cambian de significado y adquieren nuevas razones y así el mapa de las palabras con las cuales armas el suceso de tu vida cambia también. Es imposible para mi compartir la sensación de belleza. Puedo hacer esta foto y decirte que para mi es una foto llena de belleza y color.

Que el encuadre es algo sencillo y de una composición muy cuidada…con profundas medialunas de estriadas ramas en los extremos que recuerdan los pocos vitrales que pudiste ver en tu infancia y en el centro de la imagen, la esbelta palma en todo su esplendor de verdes, con los dorados y rojizos detalles de sus frutos maduros.

Una fotografía de Nilo Julián González Preval – Artista Multidisciplinario – Fotografía Digital Manipulada, Junio 2021

El Espejo y la Máscara: Más allá del Selfie

Yo también pude haberme hecho una selfie en el baño, buscando esa aprobación rápida y vacía que inunda las pantallas hoy en día. Pude haberme quedado en la superficie de la vanidad, usando el espejo para repetir los mismos gestos que el mundo espera ver, perdiéndome en el morbo de la autorrepresentación sin sentido. Hubiera sido lo más fácil: un clic, un filtro y la ilusión de existir para los demás en una pose ensayada. Pero mi relación con la imagen nació en otro lugar, en la urgencia de documentar lo invisible y en la necesidad de usar la luz no para mostrar mi rostro, sino para revelar mi alma y la de mi pueblo.

Elegí, en cambio, girar la cámara hacia afuera y hacia lo más profundo, buscando la «mancha de luz» que realmente nos define. Mientras otros se pierden en el reflejo del azulejo, yo busco la geometría de una sombra en una esquina de Coral Gables o el rastro de la historia en un performance que desafía al poder. Mi selfie no es mi cara; mi selfie es mi obra, es el rastro de mi investigación autodidacta y la prueba documental de que mi palabra es válida. Prefiero mil veces capturar el misterio de un color que se funde con el aire que sumarme al ruido de una imagen que se borra al segundo siguiente de ser vista.

Una fotografía de Nilo Julián González Preval – Artista Multidisciplinario – Fotografía Digital Manipulada, Junio 2021

La Selfie como Manifiesto: El Rostro de la Verdad

Yo también pude haberme hecho una selfie en el baño para buscar la aprobación fácil del algoritmo, pero decidí aprovechar la selfie para enviar un mensaje. Entendí que mi imagen no me pertenece solo a mí, sino que es el rostro de un artista negro, autodidacta y exiliado que ha sobrevivido a la censura y a la muerte. Cada vez que mi cara aparece en una pantalla, no es para alimentar la vanidad, sino para testificar que sigo aquí, que sigo creando y que mi voz no pudo ser apagada por los mecanismos del miedo. La selfie se convierte entonces en un documento político, en una prueba de vida y en un acto de soberanía visual que desafía a quienes durante décadas nos quisieron invisibles.

Aprovecho ese reflejo para hablar de la autogestión, de la salud del alma y de la urgencia de fundar espacios propios donde la verdad sea la única ley. En un mundo saturado de imágenes vacías, mi selfie es un grito de guerra y un abrazo de hermandad para los que todavía luchan en la isla; es decirles: «Mírenme, la luz sigue con nosotros». No uso el lente para mirarme el ombligo, sino para que, al mirarme, vean también la historia de Omni, el rastro del Alamar que cargo en la piel y la esperanza de una Cuba que solo será libre cuando cada uno de nosotros sea dueño absoluto de su propia imagen y de su propia palabra.

Una fotografía de Nilo Julián González Preval – Artista Multidisciplinario – Fotografía Digital Manipulada, Junio 2021