Mentira.

Lo primero que supe de ella es que tiene patas cortas, la imaginé gorda y de pequeñas patitas estilo garrapata, que apenas se sostiene en pie y cuando la arrancas deja una herida por donde sale todo el dolor que te causó, y si pierde hospedero puede vivir mucho tiempo alimentándose de sí misma al asecho de otra oportunidad.

Mentira:

Lo primero que supe de ella es que tiene patas cortas, la imaginé gorda y de pequeñas patitas estilo garrapata, que apenas se sostiene en pie y cuando la arrancas deja una herida por donde sale todo el dolor que te causó, y si pierde hospedero puede vivir mucho tiempo alimentándose de sí misma al asecho de otra oportunidad.

La mentira se nutre de energías bajas, necesita hacernos sentir débiles para crecer, controlar, maltratar, contar su propia historia alimentada por un ego que se cree héroe pero al final es un niño incomprendido. Cuando sale a la calle y se vuelve pública coge fuerza, derrota al inocente, lo envuelve, desangra, golpea, encarcela, juzga sin escuchar, chupa y lame esa sangre de la cual vive y es la energía que necesita para andar, le corre por la boca, se le derrama toda, quedándose con ganas porque nunca es suficiente el alimento, siempre quiere más. Ansiando así se hace hermana del poder.

Cuando mentimos estamos dándole poder a otra forma de control, pensando que sólo se arregla con más mentira la verdad queda olvidada.

Repetida muchas veces se nos mete en las venas, y recorre el cuerpo hasta dejarnos sin poder discernir, reconocer o saborear la realidad. Es como un manto que delante de los ojos nubla la visión y te da una interpretación del mundo a su manera. Cuando posee el cuerpo envenena todo, explotan las venas, cada órgano de contamina y la sangre se torna coágulos que pululan putrefacción, pus e infección con su olor característico: podrido.
Pero no sólo nos mienten los otros, nosotros también nos mentimos y cuando el cuerpo se retuerce en espasmos de un vómito de verdad nos ahogamos, callados de miedo.

Ya no son tiempos de mentiras, el hilo que cosió las historias pasadas está podrido, no puede sostener más, ni a sí mismo.

Hay que sanar desde dentro para poder levantar un nuevo comienzo, empezar a parir otras realidades, concebirlas en hilarantes momentos de lucidez y compartirlas, ponerlas al alcance de todos y practicarlas.

El único camino que queda está claro y su única bandera es la verdad.

Un post de Nadia “Nany” Díaz Graveran

Foto: @chino_novo 2003
«Poesía de viaje» Performance inédito. Pan de Guajaibón. Pinar del Río. Cuba

nanyluzclara #soscuba

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