The Homo Nganga en el proceso creativo contemporáneo —donde el artista no solo produce obra, sino que investiga, documenta, publica y se posiciona— la voluntad se convierte en disciplina consciente. No es un arrebato romántico; es una práctica diaria.
Algunas preguntas que nunca me hicieron. Tercera pregunta.
Yo quería viajar por el mundo. Viajar para mi significa pararse en una esquina de París o Praga por ejemplo, seis horas, sin moverme, solo mirando y mirando pasar, al río de sangre humana hecha alegría, dolor, furia y cuerpos, capaces de todas las locuras posibles del alma y la imaginación.
Mira bien esta foto!!!!
Hemos llegado hasta aquí a fuerza de voluntad. No por azar, no por suerte: por empuje interior. Miro las experiencias que he vivido; las miro sin nostalgia ni rabia, las veo aquí y ahora, como se mira una cicatriz que ya no duele pero enseña. Y es lógico que me pregunte: ¿por qué nadie me lo dijo antes? ¿Por qué no me hablaron de la voluntad y de su relación íntima con la energía de la fe, esa fe que no es consigna sino combustible? ¿Por qué nunca los cubanos hablan del ego como energía, como fuerza que pesa, que empuja, que enferma o impulsa? Quizás ni siquiera sepan —porque nunca se los enseñaron— que el ego no es solo una idea: tiene cuerpo, tiene un lugar físico donde se tensa, donde se defiende, donde se atrinchera. Y entender eso cambia la vida, porque ya no luchas a ciegas: sabes desde dónde duele y desde dónde sanar.
The Homo Nganga
”Nganga”, núcleo simbólico del nombre, proviene del universo ritual afrocaribeño y alude al espacio donde la materia y la intención se combinan para generar transformación. La nganga, entendida no solo como objeto religioso sino como principio operativo, representa la posibilidad de activar la energía contenida en los materiales: tierra, metal, madera, pigmento, imagen, palabra.
Algunas cosas que puedes aprender en este mundo.
1 - Los nativos de este mundo creen que existe la suerte. Una confluencia de sucesos mas allá de toda explicación científica y que sobrepasan el límite de lo que la ciencia de la física cuántica llama sincronicidad. Los nativos de este mundo, los nacidos en esta tierra siempre están preparados para esos sucesos, que atraviesan el tiempo y pasan como leyendas inexplicables de generacion en generacion.

