El Ojo Compartido: Alina y la Evolución de la Mirada en mi obra fotográfica.

Hace 18 años que conozco a la fotógrafa cubana Alina Guzmán Tamayo, y desde aquel primer encuentro, su presencia ha sido un catalizador para mi propia percepción visual. 

Hace 18 años que conozco a la fotógrafa cubana Alina Guzmán Tamayo, y desde aquel primer encuentro, su presencia ha sido un catalizador para mi propia percepción visual. 

Ella no solo trajo la técnica y la disciplina de la imagen a mi vida, sino que me abrió una ventana hacia una forma de ver que yo apenas sospechaba. Su influencia es la base sobre la cual he construido gran parte de mi seguridad actual frente al lente, permitiéndome transitar de la mancha pictórica al encuadre fotográfico con una coherencia que solo se logra bajo la mirada de un maestro cercano.

Hace ya 14 años que Alina es mi esposa, mi compañera de aventuras y mi amiga más leal, pero sobre todas las cosas, ha sido una fiel crítica y seguidora de mi obra. 

Su exigencia y su capacidad para ver más allá de la superficie me han obligado a no conformarme con lo obvio. Ella es quien, con un gesto o una palabra, me ha devuelto al camino de la investigación cuando la duda me asaltaba, convirtiéndose en el espejo donde mi trabajo se refleja para encontrar sus verdaderas aristas y su luz más auténtica.

Si miras mis fotos con atención, notarás algunas curiosidades que son el resultado de este aprendizaje constante y de mi naturaleza como pintor. Notarás que existe un diálogo entre lo que se muestra y lo que se intuye, una tensión que nace de la búsqueda de esa «máquina de los deseos» que intento capturar en cada disparo. Mis fotos no son registros estáticos; son organismos vivos que contienen secretos técnicos y emocionales, huellas de una vida que ha aprendido a observar el mundo con la paciencia de quien ha regresado de la sombra.

Con el tiempo, la luz dentro de la imagen ha ido cambiando en mis fotografías, volviéndose más precisa y, a la vez, más misteriosa. Si antes buscaba la explosión del color, ahora busco la arquitectura del silencio que la luz dibuja sobre los objetos. Este cambio refleja mi propia recuperación y mi nueva comprensión del tiempo en este 2026: una luz que ya no hiere, sino que acaricia las formas, revelando la estructura interna de todo lo que veo, desde un parque en Coral Gables hasta el rincón más íntimo de mi Casa Templo.

Dentro de mis planos medios y generales se ocultan constantemente close-ups latentes; tengo la convicción de que mis fotos siempre se pueden recortar para encontrar una nueva obra dentro de la original. Esta es la herencia del pintor que soy: veo la totalidad, pero entiendo que cada centímetro de la imagen debe tener la fuerza suficiente para sostenerse por sí solo. Recortar es, para mí, un acto de re-descubrimiento, una forma de extraer la esencia narrativa que a veces se esconde en la inmensidad de un plano general, permitiendo que el detalle tome el protagonismo absoluto.

El encuadre es el campo de batalla donde se decide qué dejas fuera y qué incluyes; esa decisión es la que finalmente arma la historia. El encuadre no es solo una cuestión técnica de bordes, sino una declaración de principios: lo que elijo ignorar es tan importante como lo que decido capturar. En ese encuentro con la imagen, el encuadre dicta el ritmo del relato visual, obligando al espectador a mirar exactamente lo que mi alma ha decidido que es digno de ser preservado, transformando un pedazo de realidad en una verdad artística perdurable.

Finalmente, la atención al detalle y el uso del close-up responden a una máxima que he asimilado con rigor: «en una foto no debe sobrar nada». Cada elemento dentro del cuadro debe cumplir una función, ya sea rítmica, cromática o narrativa. Si algo no aporta a la historia o a la emoción de la luz, debe ser eliminado. Buscar la síntesis a través del detalle es mi forma de honrar la fotografía profesional, asegurándome de que cada imagen sea un golpe directo a la sensibilidad, sin distracciones, donde lo mínimo se vuelve máximo.

Horizonte 2026 «Una luz en el alma»

Fotografías del pintor cubano Nilo Julián González Preval  

Fotografía Digital Manipulada 

Pinturas, Dibujos, Performances, Fotografías 

Taller de Artes Plásticas y Creación Audio Visual

Lecturas, Eventos, Venta de obras de Arte

Acetato Producciones – Casa Templo del Arte Cubano

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