Algunas ideas y comentarios sobre la Industria Cultural.

Pienso, por ejemplo, que en algún momento se producirá un boom del mercado del arte vinculado a Cuba. La razón es sencilla: durante los últimos treinta años se han graduado miles de artistas de las academias de artes plásticas que permanecen prácticamente prisioneros de la inexistencia de un mercado interno real.

La riqueza silenciosa de mi alma.

La verdadera riqueza no se mide en posesiones, en lo acumulado o en lo que el mundo etiqueta como éxito material. Se mide, más bien, en la capacidad de mover el alma y el cuerpo sin la aprobación ajena, actuando desde la soberanía absoluta de nuestro ser.

El Arte de ser Observador.

Para mí, la fotografía no comienza en el visor de la cámara, sino en la capacidad de detenerse y realmente mirar lo que nos rodea. Ser un observador implica una sensibilidad especial para captar la armonía en el caos cotidiano de lugares como Coral Gables o la energía vibrante de Miami.